Análisis de SONIC FRONTIERS

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Juego disponible en formato digital y físico para PlayStation 5, Xbox Series X/S, Switch, PlayStation 4, Xbox One y PC.

Juego analizado en PlayStation 5.

El erizo más famoso del mundo de los videojuegos vuelve a la carga en Sonic Frontiers, un nuevo intento de SEGA de complacer a los fans más acérrimos con sus aventuras y con las nuevas generaciones pero, ¿habrá cogido el looping correcto o irremediablemente se terminará ahogando en las dos aguas en las que se mueve?.

Sonic Frontiers es un juego de mundo abierto y esto puede sonar extraño, sobre todo a los que crecimos con sus primeras aventuras, ya que los lanzamientos 2D y 3D de Sonic anteriores presentaban niveles lineales que no terminaban de encajar pero, por suerte, este nuevo formato funciona en Frontiers.

Mover a Sonic en áreas abiertas hace que el juego sea menos frustrante y goce de libertad de movimiento. En cualquier momento, puedes correr unos segundos hacia algún desafío o un encuentro con un enemigo, por ejemplo. Disponemos de un mapa donde vemos las zonas descubiertas y las cosas por hacer, pero como es muy sencillo orientarse no le prestarás mucha atención, pero ahí está.

En Sonic Frontiers la progresión se ha resuelto bastante bien. En cada área encontraremos varios artículos que nos serán de vital importancia si queremos avanzar. Por ejemplo unos engranajes que necesitas para desbloquear puertas de acceso a otros niveles.

Completar desafíos dentro de estos niveles te da llaves, que usas para desbloquear las tan queridas y deseadas Esmeraldas del Chaos. Si conseguimos las siete, podremos luchar contra el jefe de la zona. Eso puede sonar como una excusa para recolectar, pero disfruté micho su búsqueda.

Las habilidades de combate de Sonic hacen que la lucha sea más interesante que simplemente saltar sobre los enemigos mientras se evita la acción repetitiva y aturdidora de Sonic. Deberemos aprender el patrón de ataque de cada enemigo, ya sea de los sencillos o de enemigos que presenten una mayor exigencia para acabar con ellos.

Lo más importante que debe saber sobre Sonic Frontiers, en realidad, es se siente bien para jugar. El formato de mundo abierto encaja perfectamente con la franquicia. Correr y saltar se siente rápido y divertido, pero también sientes que tienes el control. Además, en PlayStation 5, el juego rondaba los 60 fps mientras jugaba en el modo de rendimiento, eso si,ncon algo de popping en la distancia de dibujado hay que decir, pero en general muy bien.

La música es encantadora, no llega a los temas de la época dorada de Mega Drive, pero en planos generales suena bastante bien, con temas tranquilos cuando lo requiere y melodías más animadas y emocionantes para esos niveles especiales y cuando peleas con los jefes. El doblaje al castellano sigue la línea establecida con los juegos anteriores y mantiene la calidad que Sega últimamente nos aporta. Al igual que los textos, que vienen en perfecto castellano.

CONCLUSION

En planos generales, estoy muy impresionado con Sonic Frontiers. Es cierto que me puede invadir la nostalgia de los juegos de 8 y 16 bits del erizo, juegos en los que descubrí a esta entrañable mascota y que puede hacer que no vea con claridad lo que hay mas allá del 2D. Dicho esto, parece que Sega ha hecho los deberes escuchando al fandom, ya que ha sabido aunar bien el plataformeo de antes con el 3D de ahora. Está claro que todavía tiene mucho margen de mejora, pero parece que Sega a encontrado el looping perfecto por el que se pueda mover bien Sonic.

Hemos realizado el análisis gracias a un código que nos ha proporcionado Plaion España.

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