¿QUE TU NO VOTARÁS?… YO SI… ¡VOTARE EN BLANCO!

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OPINIÓN

Que ya lo se, que esta vez no nos corresponde votar ni a ti ni a mi; no estamos censados en la «autonosuya» de Madrid. Pero…los ojos de España entera estan fijos en lo que pueda traernos el resultasdo electoral de la comunidad madrileña. Y ese resultado ¿que puede traernos? Solo hay dos posibilidades, o mas de lo mismo o definitivamente la verdadera democracia tras unas elecciones generales anticipadas. Muerto el corrupto bipartidismo, demos un ¡Viva al pluripartidismo democrático!.

Ahora bien, un viva limpio, pulcro y aseado, sin trampas, sin marrullerias, que no venga solapado o tramposo. Si hacemos memoria de lo ocurrido en las últimas generales, es mas, en las muncipales… recordaremos que surgieron cual setas en primavera cantidad de pequeños partidos emboscados en falaces promesas irrealizables, con un tinte populista con el que consiguieron embaucar a mas de un votante. Los ganadores fueron los de siempre, pero esta vez tuvieron que auparse al poder con la ayuda de los pequeños cediéndoles lo inimaginable.

Pensemos por un momento ¿que hubiera ocurrido si los que no votaron, los que se quedaron comodamente en casa a verlas venir, hubieran votado en blanco? Simplemente hubiera subido el porcentaje de votantes, los “pequeños” no habrían alcanzado el mínimo de representatividad y no hubiéramos caído en la barahunda del falso socialismo, del viejo comunismo trasnochado, del espurio centrismo liberalista o del supuesto extremismo derechista. Porque la mala política, incluso la menos mala, en una palabra la corrupción, solo se puede combatir “desde dentro”, votando, ejerciendo la democracia.

Por eso, cuando llegamos a este punto en el que el barco se hunde, cuando se palpa, cuando se ojea el naufragio ¡todo vale!. Vale el insulto, vale la ofensa, vale el rencor, la denuncia, el resentimiento… vale el odio. Con todo ese lastre no hay barco capaz de navegar, solo cabe el hundimiento. Desastre propiciado en buena medida por el absentismo, por la inacción, por el que “reclamen los demas”, los demas que nunca reclaman y todos terminan lamentando un naufragio que ellos mismos propiciaron con su pasotismo, con su bohemia política.

A todos los niveles suele suceder lo mismo. Veamos que nos esta ocurriendo con la pandemia del Covid-19. Son miles los muertos, miles los agonizantes, los arruinados, los que se han quedado en casa a verlas pasar, esperando que alguien les ayude, les tienda una mano, confiando en una limosna para hoy y hambre para mañana. No podemos depender de la meteorología para lograr un cultivo provechoso, si la agricultura no puede asegurar nuestro futuro, hay que pensar en otra actividad que no dependa exclusivamente de “lo que Dios quiera”. A ese Dios habrá que ayudarle con otras inciativas mas seguras, mas estables, menos fluctuantes, mas firmes y permanentes. Es muy cómodo el “Pedid que se os dará” pero es mas humano el “Dad y se os dará”…

Como decía al principio yo si voy a dar mi voto, pero en blanco, como lo era mi futuro cuando nací: ¡Blanco!. Si quedo reposado, inactivo, azogado en el sillón solo conseguiré que el sinvergüenza de turno me amargue lo que me resta de exisitencia. Por ello la próxima vez VOTARE EN BLANCO.

José Antonio Corachán Marzal

Jefe de Opinión en Agencia6

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