Mi silencio no se deshoja como margarita ante la polémica de vacunarse o no contra el covid y me postulo al respecto

0
2310
Publicidad

OPINIÓN

Nada, voy a deshojar la margarita y ver que resultado me da: Que si o que no. Pero vamos a ver ¿que sí o que no, a qué?… ¡Yo que se!, a lo que sea, o mejor a lo que toque… Hoy toca «Vacunación Covid-19». No es que me toque vacunarme, que ya lo estoy, mas bien me refiero a los que no quieren vacunarse, tienen vacunofobia o no entienden que la libertad tiene unos límites como los tiene la vida, una vía férrea o un muro.

Mi libertad es tan amplia, dilatada y extensa como me permita la libertad de mis semejantes y no me permite invadir, arrollar, o atropellar la libertad de mi prójimo, porque entonces he cambiado mi libertad por la tiranía, el despotismo, o el fascismo. Doy por supuesto que el ejercicio de mi libertad de vacunarme o no vacunarme es mía, pero siempre que no interfiera en la libertad ajena.

Todo este prólogo viene a colación de esa 5ª ó 6ª ola pandémica que está apareciendo en Europa según miremos el mapa, y que ha obligado a varios estados a reforzar sus medidas sanitarias, incluso en algunos casos a volver al confinamiento o lo que es lo mismo a restringir libertades, cuando la solución es mucho mas simple y efectiva. No es necesario limitar la libertad. En estos momentos en los que tenemos mas de un año de experiencia pandémica, vamos a utilizarla en beneficio de todos, doy por sentado que ha habido tiempo y medios suficientes como para que todos, los que hemos elegido vacunarnos como los que han elegido lo contrario, hemos podido optar libremente entre ambas actitudes.

El problema empieza a complicarse cuando por la experiencia acumulada y donde todos hemos obtenido un master por lo vivido, escuchado y visto, sabemos que los vacunados pueden contagiarse, e incluso reinfectarse aunque con efectos menos virulentos y que los no vacunados no solamente pueden infectarse sino que a su vez son el medio transmisor del virus.

Todos ellos, de una u otra forma, terminarán en una consulta o urgencia médica, privada o pública. Nada que objetar sobre la atención médica privada. Ahofa bien. si el infectado es atendido por la pública, cuando presente su cartilla SIM, quien le atienda sabrá al instante si está o no vacunado. Si no está vacunado y su negativa está basada exclusivamente en su libertad de hacerlo o no, deberá ser advertido que tendrá que hacer frente a todos los gastos que origine su atención médica, diagnóstico, hospitalización, medicación, transporte, etc.

Vacunación anti covid

La idea me surgió el otro día cuando hablando de las “Playas sin Humo” un compañero me dijo: “¿Crees justo que si enfermas por fumar yo tenga que pagar un costo sanitario por ello a través de la Seguridad Social?” y mi respuesta fue: “No sería justo pero en este caso lo es, puesto que al menos el 50% de lo que pago por cada cajetilla de tabaco que compro, son impuestos que de forma directa o indirecta revierten en la Seguridad Social”.

J.A.Corachán, Jefe de Opinión en Agencia6

Está claro que cuando traspaso los límites de mi libertad puedo hacerlo recibiendo una carga fiscal que compense el posible perjuicio económico que cause a los demás. Es el caso de los carburantes, de las bebidas edulcoradas, del alcohol. ¿Deshojé una margarita o un cactus?.

No estamos en «Tiempos de Silencio», magnífica obra literaria de Luis Martín-Santos, estamos en tiempos donde callarse sí puede provocar una pandemia que nos quite y prive de derechos consagrados en eso que hoy llamamos en España Constitución. Y creo que en Europa, también.

José Antonio Corachán Marzal

Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí