El alcalde de Benidorm sí recibe al capo de los trileros pero no a los representantes de sus barrios (Consejo Vecinal)

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OPINIÓN

Con ésta es la tercera vez que pregunto al «Amo» por el Consejo Vecinal de Benidorm, a pesar de que como desde la primera ocasión conozco de antemano la respuesta, por mejor decir la no respuesta, su mutismo, su callada… en una palabra esa es la TRANSPARENCIA de la que habitualmente presume, pero que no se vislumbra por parte alguna. De lo cual se deduce o que carece de ella y por eso presume, o lo que es peor, que oculta presumiblemente asuntos que debieran ser públicos y transparentes. En ambos casos queda como el torero que sale huyendo antes de ver los cuernos del toro.

Da la impresión de que la democracia le estorba al alcalde Toni Pérez Pérez cual mosca recurrente. Pero no toda sino aquella parte que no concilia la realidad, lo que es, con lo que de acuerdo con sus intereses ocultos debe ser. Así la parte democrática “votatoria” le encanta. Tantos votos tengo, tanto Amo soy y como los voto son secretos, «reclamaciones al maestro armero». Una vez tengo la vara en la diestra gobierno a diestro y siniestro a mi antojo y capricho. Si algo sale mal, estoy a cubierto con la cohorte de abogados que pagan entre todos los votantes para mi defensa, no obstante como “nunca pasa nada…” hasta que pase, que pasará, mas tarde o mas pronto.

La piedra se lanza, hace su recorrido y acierte o no en el blanco siempre nos preguntamos ¿que mano la lanzó? Sea siniestra o diestra no importa, lo importante es saber quién. Y eso se sabe con la parte democrática “transparente” de la que el actual Amo carece conscientemente. Mientras tanto las piedras se van acumulando.

Ya sabemos que una gota no hace el mar. Muchas gotas hacen río y el río siempre termina por sus gotas en el mar. Algunas gotas se evaporan, otras se filtran, y algunas llegan al mar. Las gotas que llegan y son limpias dan mares de aguas transparentes que se convierten en azules por su volumen. Las gotas ya sucias en su origen, dan mares de aguas obscuras que delatan su corrupción y van ennegreciéndolo hasta el grado del azabache.

Hay tantos temas obscuros, faltos de transparencia en nuestra Alquería, que inevitablemente nos hacen pensar que Amo y Capataces parecen andar inmersos en la tinta de la corrupción y el fraude. Esa tinta no es indeleble, es diluíble con la Ley que como es ciega no entiende de colores. A veces me pregunto: ¿Por qué entre los XX consejeros que somos en el Consejo Vecinal soy el “solitario” que anda reclamando al Amo parte de sus derechos? ¿El resto de consejeros no se entera de la falta de transparencia? ¿Tampoco sus asociados, a quienes representan, tienen nada que reclamar a su través?.

Lo cierto es que dicen ser representantes de asociaciones vecinales pero aparentan ser representantes de asociaciones de sordos, mudos y ciegos, dicho con el mayor respeto hacia los tres citados colectivos. No es menos cierto que la postura mas cómoda es “que reclamen los demás” evitando así que el Amo te encuadre en el pelotón de los no elegidos y si hay alguna prebenda o asignación, la pierdas.

Esa actitud de ver, oír, y callar indica aparentemente prudencia, virtud no criticable si no va envuelta de cierta dosis de cobardía. Yo prefiero ver, oír y hablar, utilizando parte de mi libertad de expresión y de las cuestiones que me plantean mis asociados, que formar parte de la Cofradía del Amén. Llevamos demasiado tiempo sin que el Amo convoque una reunión del Consejo Vecinal ¿por qué razón?. Puede alegar la razón mas recurrente:

La pandemia o la mas simple: Se reúne con la Mesa Permanente (que nada comunica a los consejeros a no ser hechos consumados), pero ambas terminan en un solo objetivo:

El dinero de los Presupuestos Participativos; en el anterior ejercicio destinado a paliar los efectos económicos negativos de la pandemia en no sabemos qué ciudadanos y del ejercicio actual, con la no transparencia, puesto que desconocemos su destino final.

Corachán, jefe de opinión en A6

Y así andamos parados, es decir que no andamos, porque el único interés del Amo Pérez, el mismo que recibe al capo de los trileros en la puerta del Ayuntamiento pero no hace caso a los representantes del pueblo de Benidorm, parece ser el dinero, todo lo demás incluidos los vecinos, está de sobra. Carece de su mínimo interés. La soterrada crisis económica que va minando cada día a nuestra economía personal nos llevará inevitablemente al ahogamiento social, visto el futuro que nos espera cuando el nivel de las aguas, con el deshielo ártico y antártico, inunde nuestras playas sin haber hecho nada para salvarlas de su prevista y evitable inmersión.

José Antonio Corachán Marzal

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