Asesinato a puñaladas en Tetuán: «Conmigo la has cagado pero bien. Ahora te jodes tú»

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«Conmigo la has cagado. La has jodido pero bien». Eso le decía ayer el autor de la cuchilladas mortales a la víctima mientras le remataba. Tras ello huyó a la carrera con el cuchillo ensangrentado saltando entre los coches. Así lo relató una testigo que presenció el final de la vida de Héctor, español de 42 años, en el parque infantil de Valdezarza (Tetuán). Eran las 16.20 horas y la mujer salía de una peluquería situada frente al lugar de los hechos porque tenía una boda en Aranjuez.

Todo ocurrió a la altura del número 12 de la calle de San Restituto. No había ni un alma debido a la hora y al sofocante calor. Unas voces la hicieron mirar hacia la pequeña zona verde. Cruzó y vio a un hombre arrodillado y a otro que se agachaba y le agredía sin cesar. Tras pronunciar esa primera frase amenazante y terminar con un: «Ahora te jodes tú», el presunto homicida se dio a la fuga en dirección a la calle de Armenteros.

De inmediato, la testigo, que trató de auxiliarle sin éxito, dio la voz de alerta. Hasta el lugar acudió una UVI del Samur-Protección Civil. El herido estaba en parada cardiorrespiratoria. Presentaba múltiples cuchilladas en el hemitórax izquierdo, muy cerca del corazón, y otras en la espalda. Los sanitarios trataron de reanimarle por espacio de 45 minutos y tuvieron que certificar su muerte, indicó una portavoz de Emergencias Madrid.

Su padre, atónito:«¿En qué andaría este chaval?»

El lugar se llenó de patrullas de la Policía Municipal, que acordonaron la zona, así como de la Nacional. Los agentes de la Judicial y de la Científica estuvieron recabando información y pruebas que les permitan identificar al autor, detenerle y esclarecer lo ocurrido. La víctima contaba con antecedentes y se investiga si el móvil pudiera obedecer a un ajuste de cuentas o a una reyerta, entre otras hipótesis.«Llevaba dos días de desfase. Bebiendo y quién sabe qué más. O riñó con alguno o fueron directamente a por él»

Los padres de Héctor, que residen en el barrio, fueron avisados de que su hijo mayor estaba muy grave; acudieron de inmediato. Las escenas desgarradoras de dolor se sucedieron al conocer el fatal desenlace y la madre tuvo que ser atendida por los psicólogos del Samur al sufrir un ataque de ansiedad. Mientras, su progenitor, conmocionado, solo acertaba a repetir: «¿En que andaría metido este chaval?».

Héctor era el mayor de dos hermanos; se acababa de separar y tenía un hijo de 5 años. Siempre había vivido con sus padres, calificados de «excelentes personas». Era muy conocido en el barrio. «Era buen tipo, pero tenía sus cosillas, sus historias», explicaban quienes más le conocían. « Iban a por él directamente porque le apuñalaron por la espalda, por el pecho, en los hombros…», especulaban algunos, en alusión al ensañamiento. Otros decían que podía ser por trapichear con pastillas o algún estupefaciente. «Menuda pieza era», recalcaban otros.

Al parecer, Héctor llevaba dos días de fiesta, desfasando, los mismos que pasaron desde que acabó la reforma en la que trabajaba. «Esta mañana estaba si n camisa en el bar bebiendo cervezas con otros dos. Estaba fatal. Cuando me han dicho que había muerto pensé que le había dado un infarto por la cantidad de cosas que habría tomado. ¡Jamás imaginé que le hubieran asesinado!», subrayó un íntimo.

«Yo vi ados borrachos discutir a primera hora de la tarde en un banco. Al rato, el moreno no estaba», explicaban varias mujeres que describían al homicida como un chico joven. «Quizá por su estado se lo cargaron con más facilidad». La víctima acababa de celebrar el 20 de junio su cumpleaños con sus amigos. Ninguno imaginó que sería el último.

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