El expresidente de la Generalitat de Catalunya, Jordi Pujol i Soley, de 95 años, ha sido ingresado en la Clínica Sagrada Familia de Barcelona por una neumonía que requerirá alrededor de una semana de hospitalización. La noticia, adelantada por Catalunya Ràdio y confirmada por fuentes cercanas a la familia, llega justo antes del inicio de su juicio en la Audiencia Nacional el próximo 24 de noviembre, por el caso de su patrimonio oculto, en el que también están implicados sus siete hijos.
Estado de salud y peritaje médico reciente
Pujol padece un cuadro de neumonía que, según fuentes familiares, le mantendrá en el centro médico durante unos siete días. El pasado jueves, un equipo forense de la Audiencia Nacional realizó un examen médico para evaluar su capacidad para asistir al juicio, ya sea presencialmente o de forma telemática. Su defensa solicitó precisamente esta valoración para determinar si Pujol está en condiciones de ser juzgado y defenderse.
Oriol Pujol Ferrusola, uno de sus hijos, explicó en una entrevista en Catalunya Ràdio el estado de su padre:
«Mi padre tiene ganas de ir a juicio, si bien su cuerpo no aguanta. Arrastra dolor y su cuerpo está castigado, débil, frágil».
Sobre su cognición, Oriol añadió:
«Cognitivamente, es una persona de 95 años con algunas carencias importantes, pero bastante lúcido y bastante bien. A veces le cuesta recordar los nombres de los hijos y tiene marcadores de alzhéimer».
No obstante, enfatizó:
«No es un hombre inservible al que haya que inhabilitar. En ningún caso mi padre está pidiendo no ir a juicio. Mi padre quiere ir a juicio».
El juicio por el patrimonio oculto: acusaciones y peticiones
El macrojuicio, que arranca en ocho días, se centra en las acusaciones de asociación ilícita, blanqueo de capitales, falsedad en documento mercantil, delitos contra la Hacienda Pública y alzamiento de bienes. La Fiscalía Anticorrupción pide 9 años de prisión para Jordi Pujol i Soley, y penas de entre 8 y 29 años para sus siete hijos, con multas millonarias. Su primogénito, Jordi Pujol Ferrusola, enfrenta la pena más alta (hasta 29 años) y una fianza de 7,7 millones de euros.
La Abogacía del Estado no acusa directamente a Pujol padre, pero reclama 25 años de cárcel para el mayor de los hijos y la devolución de fondos defraudados.
El caso, abierto hace una década, investiga una fortuna oculta por décadas en paraísos fiscales, con ramificaciones en Andorra y otros países. El juicio se prevé largo y complejo, con decenas de testigos y peritos.






