Análisis de ONIMUSHA WAY OF THE SWORD

0
66
Publicidad

Juego disponible en formato físico y digital.

Recuerdo cuando CAPCOM en el 2001 lanzó al mercado para PlayStation 2 el primer juego de la saga, Onimusha: Warlords. Me alucinó tanto la propuesta de un «Resident Evil pero de samuráis» que hizo que por aquel entonces que yo no poseía la consola, me la comprase solamente por la aventura de Samanosuke Akechi.

La saga continuó con Onimusha 2: Samurai’s Destiny en 2002 e introdujo a Jubei Yagyu en lugar de seguir con Samanosuke y amplió considerablemente la fórmula. Despues vino Onimusha 3: Demon Siege en 2004, uno de los capítulos más recordados. Volvía a recuperar a Samanosuke pero a la vez incorporó a Jean Reno y permitió viajar entre el Japón feudal y la Francia moderna. Y por último en 2006 llegó Onimusha: Dawn of Dreams, que volvió a cambiar de protagonista y apostó por una estructura más cercana al RPG y por un sistema de combate más elaborado. Después, Capcom dejó la saga en la cámara de hibernación. Hubo otros juegos como Onimusha: Tactics para Game Boy Advance o Onimusha: Blade Warriors y otro juego oara móviles, pero Dawn of Dreams fue la última entrega principal durante dos décadas.

Cuando los Oni dominaban la tierra

La aventura nos sitúa en el Kioto de comienzos del periodo Edo, una ciudad histórica que debería representar una nueva etapa de Japón, pero que está siendo consumida por una misteriosa sustancia sobrenatural conocida como la Miasma.
La Miasma provoca que los Genma, criaturas procedentes del inframundo, puedan atravesar portales y entrar en el mundo de los vivos. El resultado es un Kioto convertido en un auténtico infierno. Y en medio de todo esto aparece nuestro protagonista: Miyamoto Musashi, representado físicamente a partir del legendario actor japonés Toshirō Mifune (Yojimbo, Los siete samuráis)

Musashi es un samurái impulsivo, orgulloso y posee una habilidad extraordinaria con el uso de la espada. Su objetivo principal en la vida es mucho más sencillo: demostrar que es el mejor espadachín utilizando únicamente sus propias habilidades. De hecho, al comienzo de la aventura su principal preocupación es liberarse del misterioso Guantelete Oni, que se ha unido a su brazo por circunstancias de la vida.

¡Apuntad y disparad!

Musashi llega a una ciudad completamente transformada. Los lugares históricos del este de Kioto como templos, calles, caminos y santuarios conviven con grietas dimensionales, criaturas Genma y fenómenos sobrenaturales. Uno de los lugares fundamentales es Kiyomizu-dera, donde comienza buena parte de la aventura.

Musashi comprende que no puede limitarse a intentar quitarse el guantelete. La amenaza es demasiado grande. Los Genma están entrando en el mundo humano a través de las grietas provocadas por la Miasma, y Musashi tendrá que comenzar a cerrar esos portales.

La invasión Genma será constante, ya que nos deberemos de enfrentar a multitud de ellos donde cada uno tiene un patrón de ataque totalmente distinto. Por ejemplo, los Hitotsume Gasa, son soldados cíclopes standard que nos pueden atacar con espada, defenderse con escudo o dispararnos desde lejos con un arco. Otros son unas cabezas volantes que nos disparan esferas con su boca desde lejos o pueden explotar cuando están a punto de morir. Hay una gran reinvención de los Genma de anteriores entregas, mostrando en esta vez lo monstruosos que pueden llegar a ser, tanto de aspecto como a la hora de atacar.

Pero como hemos dicho antes, Mushashi es un gran espadachín, ya que puede desviar los ataques de los enemigos justo antes de ser golpeados, contrarrestar agarres, utilizar objetos del entorno o realizar un Issen, que puedes esquivar un ataque y responder con un golpe mortal, aunque requiere mayor sincronización que un desvio o una evasión instintiva. Cuando golpeamos a un enemigo o repelemos sus ataques, la resistencia de un enemigo baja y su cuerpo se enrojecerá y agrietará, pero la falta de resistencia se recupera con el tiempo. Sin resistencia, tendremos un corto periodo de tiempo donde podremos hacer mas daño a los enemigos,dejándolos exhaustos y susceptibles al Issen.

Pero los enfrentamientos con enemigos finales son la guinda del juego. Entre las criaturas que Musashi tendrá que combatir encontramos a Daidara, un gigantesco Genma cuyo apetito es prácticamente insaciable. Daidara no solamente intenta matar a Musashi, también puede devorar las almas que Musashi obtiene durante el combate al golpear a los enemigos. Esto obliga al jugador a decidir cuándo absorberlas y cuándo continuar luchando, porque puede perderlas si Daidara se las come. Pero aquí no pasa como en anteriores capítulos, aquí podemos absorber almas mientras seguimos atacando, no hace falta estar quietos mientras nos hacemos con ellas.

No solo del Guantelete Oni vive Mushashi

Como hemos dicho, el Guantelete Oni absorbe las almas de diferente color que dejan los enemigos al ser golpeados al igual que en otras entregas de la saga Onimusha. Las almas amarillas proporcionan energía vital, las rojas pueden ser cambiadas durante el juego o las azules recargan la barra de las armas secundarias. Podremos coger varias armas secundarias durante el juego y cada una con un ataque distinto. El Dúo Celestial son dos espadas con un gran ataque o la Rompetierras, un par de martillos creados por los Oni que reducen la resistencia enemiga. O con un arco que nos vendrá de cine para atacar a los enemigos a distancia.

También encontraremos diferentes objetos por el camino, ya sea al recogerlos del suelo o al abrir diferentes cofres que nos darán un objeto u otro dependiendo del tamaño del cofre.

Dichos objetos nos serán de gran ayuda tanto para recuperar energía o para gastar en las mejoras de los ropajes, la espada o el Guantelete Oni. Mejorar el equipo puede aumentar los atributos como la salud o el poder de ataque. También podemos mejorar las habilidades básicas o especiales para desbloquear nuevas habilidades.

También disponemos de un mapa donde podremos ver el lugar exacto de nuestra siguiente misión, la localización de los cofres, misiones secundarias o los espejos espirituales, gracias también a la visión de los Oni. Los espejos espirituales sirven para guardar partida, como punto de viaje rápido o para cambiar de aspecto entre otras cosas. No quiero contar muchas cosas porque prefiero que seáis vosotros quienes las descubran tanto en el sistema de juego, como enemigos y lore.

Al igual que en otras entregas de la saga Onimusha, el juego no es un mundo abierto y al ser bastante «pasillero» raramente nos perderemos, sobretodo si usamos bien el mapa o seleccionamos un objetivo que quedará marcado en el mapa y que podremos ver con facilidad. Aún así, podremos invocar una pequeña luz amarilla que nos guiará por el camino correcto para no perdenos.

En cuanto puzles, encontraremos muy pocos: eliminar una zona determinada de enemigos, encontrar a una arañas que tejen su tela y bloquean una puerta y la típica llave que abre la puerta por la que debemos seguir. Una lástima que este sea el apartado que más flaquea.

Y para los amantes de la fotografía, Onimusha Way Of The Sword también dispone del Modo Foto para inmortalizar nuestro ajetreado viaje.

Aspecto técnico y banda sonora a la altura de un Oni

Despues de tantos años sin un nuevo capítulo de la saga Onimusha, Capcom no podía hacer un juego sin mas, sabía que tenía que haber un gran cambio gráfico y artístico si quería contentar a los mas acérrimos de la saga y a nuevos jugadores. Y en Capcom han sabido jugar bien sus cartas. El apartado gráfico, la iluminación, paleta de colores, escenarios, el diseño de los enemigos o las mismas animaciones faciales de Miyamoto Musashi juegan en otra liga. Los videos se ven como si de una película se tratase y nos hace meternos de lleno en ella. Si es cierto, que determinados personajes secundarios no están al mismo nivel donde se les llegan a ver las costuras, pero por lo demás, es espectacular.

También otro de los apartados más cuidados sin duda es su increíble banda sonora, donde podremos escuchar instrumentos de la época junto a un gran doblaje al español del cuál nos tiene últimamente muy bien acostumbrados Capcom junto a una gran traducción a nuestro idioma.

CONCLUSIÓN:

Han tenido que pasar 20 años para poder disfrutar de un nuevo Onimusha, y menos mal que ha valido la pena. CAPCOM ha sabido renovar una de sus franquicias más queridas por la comunidad gamer y actualizarlo a las nuevas consolas. El viaje de Miyamoto Musashi es bello al igual que infernal. Así que podemos entender Onimusha Way of the Sword, como una especie de renacimiento de la mitología Onimusha.Y eso, sinceramente, me parece una decisión muy acertada. Porque permite que Capcom utilice todos los elementos que hicieron grande a la saga: samuráis, demonios, almas, Onis, historia japonesa y horror sobrenatural pero contando una historia completamente nueva y sin necesidadde haber jugado a los anteriores juegos.

Esperemos que no tengamos que esperar tanto tiempo para una nueva aventura de los Oni y los Onimusha.

Hemos realizado el análisis gracias a un código que nos ha proporcionado Plaion España.

✅ Lo bueno:

-Gráficos de última generación.

-El carisma de Miyamoto Musashi.

-El diseño de los enemigos.

-Banda sonora.

-Gran doblaje al castellano.

Lo malo:

-Pocos puzles.

-Acabado irregular en algunos personajes.

¿Para quién es este juego?

-Para los fans de la saga Onimusha.

-Para los que disfruten de la mitología, folklore e historia japonesa.

-Para los que busquen un juego desafiante, pero no extremadamente difícil.

Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí