España cerró junio con un nuevo récord de ocupación. La Seguridad Social registró 22.466.339 afiliados medios, tras sumar 128.533 ocupados respecto al mes anterior, según los datos publicados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
El avance del empleo estuvo impulsado por el inicio de la campaña de verano y sitúa a junio como uno de los mejores meses de la serie histórica, solo por detrás de los registros de 2005 y 2021, este último condicionado por la reapertura económica tras la pandemia.
El balance del primer semestre también refleja una evolución positiva: entre enero y junio, la afiliación aumentó en 621.925 personas, mientras que la tasa interanual de crecimiento del empleo se situó en el 2,8%, el ritmo más alto desde mayo de 2023.
El paro registrado también descendió en junio. El número de personas inscritas en las oficinas de empleo bajó en 28.739 respecto a mayo, dejando el total por debajo de los 2,3 millones de desempleados, según el Ministerio de Trabajo y Economía Social.
La mejora, sin embargo, vuelve a mostrar el fuerte componente estacional del mercado laboral español. Mientras sectores vinculados al verano, como el comercio y la hostelería, impulsaron la afiliación, la educación registró una caída de 58.287 afiliados coincidiendo con el final del curso académico.
Otro dato destacado fue el comportamiento de la afiliación extranjera. En junio, el sistema contabilizó 3.446.178 afiliados medios extranjeros, 86.630 más que en mayo y 350.163 más que un año antes. Este colectivo representa ya el 15,3% del total de afiliados a la Seguridad Social.
Los registros diarios también alcanzaron cifras inéditas. Entre el 15 y el 19 de junio se superaron los 22,5 millones de afiliados, con un máximo histórico de 22.566.248 ocupados el día 18.
En conjunto, junio deja una fotografía positiva del mercado laboral, con récord de afiliación y descenso del paro, aunque también evidencia la dependencia de determinados sectores del calendario laboral y turístico. La creación de empleo continúa avanzando, pero el cierre del curso escolar y la concentración de bajas al final de mes recuerdan que la estacionalidad sigue siendo uno de los grandes retos estructurales del mercado laboral español.





