Análisis de LIFE IS STRANGE: REUNION

0
60
Publicidad

Juego disponible en formato físico para PlayStation 5 y Xbox Series X/S.

Juego disponible en formato digital para PlayStation 5, Xbox Series X/S, Windows Store y Steam.

Después de años de dudas, cambios de rumbo y una secuela polémica como Double Exposure, Life Is Strange: Reunion llega como el cierre definitivo de la historia de Max y Chloe. Desarrollado por Deck Nine y publicado por Square Enix, el juego apuesta por algo muy concreto: emocionar al fan veterano por encima de innovar. El resultado es una obra peculiar. No es el regreso revolucionario que algunos esperaban… pero tampoco un simple reciclaje. Es, sobre todo, una despedida cargada de nostalgia, decisiones polémicas y momentos sinceros.

Una tormenta que no cesa

La trama sitúa a Max Caulfield como profesora de fotografía en la Universidad de Caledon, donde un incendio inminente amenaza con arrasar el campus en cuestión de días. A partir de ahí, el juego introduce una estructura de cuenta atrás bastante más marcada que en entregas anteriores. El gran gancho, sin embargo, es el regreso de Chloe Price. Su reencuentro con Max no es solo un recurso narrativo: es el núcleo emocional del juego. La historia gira tanto en torno al misterio del incendio como a la reconstrucción de su relación. Relación que ambas no saben en que punto se encuentra.

El reencuentro entre ambas no es fácil, ni busca serlo. No hay idealización, ni nostalgia vacía. Hay silencios incómodos, reproches contenidos y una sensación constante de que el tiempo ha pasado… y ha dejado huella. Es en estos momentos donde el juego alcanza su mejor versión. Porque entiende algo fundamental: lo importante no es lo que ocurrió, sino cómo viven ahora con ello. Las conversaciones están bien escritas, cargadas de matices, y consiguen algo muy difícil: que el jugador no solo elija respuestas, sino que sienta el peso de cada palabra.

Nada más empezar nos darán varias opciones que deberemos elegir con varios personajes que marcará gran parte de la relación de Max con ellos. Una vez lo hayamos hecho, es cuando arranca la historia, una historia donde Max y Chloe deberán reconstruir lo irreparable.

El elefante en la habitación: decisiones reescritas

Uno de los aspectos más polémicos del juego es cómo maneja las decisiones del título original. En lugar de adaptarse completamente a lo que el jugador eligió en su momento, Reunion opta por simplificar… y en algunos casos, reescribir. Esto rompe, en parte, uno de los pilares de la saga: la sensación de que tus decisiones importan. No nos equivoquemos en decir que nuestras decisiones no importan, sino todo lo contrario, pero en lugar de seguir una historia marcada desde el primer juego aquí podemos ajustarlo a nuestro gusto. ¿Es una traición o una necesidad narrativa? Reunion prioriza contar SU historia por encima de respetar TODAS, en cierto modo, las posibles historias del jugador. Depende de cada jugador, pero es imposible no ignorarlo.

Jugabilidad: una evolución tímida a lo ya conocido

El rebobinar el tiempo regresa con más libertad. Es más accesible, más flexible y se integra mejor en la exploración, pudiendo rebobinar en determinadas situaciones y/o conversaciones para un mejor devenir de la historia. Sin embargo, sorprende que no se lleve más lejos. Los puzles son sencillos, y rara vez obligan a pensar de forma realmente creativa. Es una lástima que no se haya incluido el rebobinar el tiempo en los puzles, le hubiera sentado genial.

Durante el juego podemos jugar como Max o Chloe, donde podemos hablar con los distintos personajes que iremos encontrando. Personajes que si jugaste a Life is Strange: Double Exposure reconocerás de inmediato, ya que vuelven a aparecer como Reggie, Moses o Lucas.

También podemos coger determinados objetos para poder observalos más de cerca o para usarlos en los distintos puzles que nos encontramos. También tendremos tiempo para leer distintos documentos que encontraremos o los mensajes a nuestro móvil de nuestros amigos.

Existen momentos donde deberemos elegir una opción u otra, pero dependiendo de la que elijamos hará que nuestra relación con el otro personaje coja fuerza o por el contrario se aleje todavía aún más.

La música como lenguaje emocional: donde Life is Strange sigue siendo único

Si hay algo que esta saga nunca ha perdido, es su identidad. Volvemos a visitar escenarios ya vistos en Double Exposure, pero los escenarios vuelven a ser espacios para sentir, no solo para avanzar. Colores cálidos, una iluminación suave o un ritmo pausado hace ver que Deck Nine los ha diseñado para que te detengas a verlos y no para ir corriendo de un lado para otro. Pero si tenemos que ponerle un pero es que en muchas ocasiones la carga de texturas llegan tarde y afean el acabado final. ¿Entorpece en la jugabilidad? No, pero desmerecen el tremendo trabajo que hay detrás, al menos en su versión de Xbox.

La banda sonora vuelve a ser clave. No solo acompaña: sino que también define. Cada canción, cada momento musical, no está colocado de cualquier manera, sino con mucha intención. Y cuando el juego decide callar, también lo hace con sentido. Es, sin duda, uno de los puntos más fuertes de la experiencia, sobretodo el tema principal Embers in the Sky interpretado por Holly Humberstone. El doblaje al inglés sigue estando a un grandísimo nivel y la traducción al castellano es digna de elogio.

CONCLUSIÓN:

Life is Strange: Reunion no es el mejor juego de la saga. Tampoco el más valiente, pero sí es uno de los más honestos. Es un título que asume su papel: no revolucionar, sino cerrar una historia que llevaba años abierta. Y aunque en momentos tropieza especialmente en su coherencia narrativa a la hora de elegir nuestras relaciones de Max con otros personajes, logra algo que pocos juegos consiguen: hacerte sentir que estás diciendo adiós a algo importante. Y quizás, solo por eso, ya merece la pena adentrarnos en la tormenta de Chloe y Max.

Hemos realizado el análisis gracias a un código que nos ha proporcionado Square Enix.

Lo bueno:

  • Relación entre Max y Chloe profundamente trabajada.
  • Banda sonora excelente.
  • Dirección artística muy cuidada.
  • Temas maduros y bien enfocados

Lo malo:

  • Jugabilidad poco evolucionada.
  • Historia principal algo floja.
  • Sensación de déjà vu constante

¿Para quién es este juego?

  • Fans del juego original.
  • Jugadores que priorizan narrativa.
  • Quienes buscan experiencias emocionales.
Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí