El Gobierno de Pedro Sánchez minimiza la reciente fractura con Junts per el amnistía, apostando por un calendario parlamentario «a medio gas» hasta febrero para dilatar el impacto. Fuentes de Moncloa destacan que, pese al enfriamiento, los diputados de Junts han evitado dos derrotas socialistas en el Congreso esta semana, ofreciendo un respiro temporal. Con solo tres plenos más hasta fin de año —la próxima semana, finales de noviembre y la segunda de diciembre—, el Ejecutivo prioriza la tramitación de los presupuestos de 2026 y eventos no legislativos para mantener el pulso.
Estrategia para surfear la crisis: bajo ritmo parlamentario
La agenda se aligera por la precampaña de las elecciones en Extremadura (21 de diciembre), el parón navideño y enero sin sesiones, lo que limita la actividad hasta febrero. El Gobierno aprueba este martes el techo de gasto en el Consejo de Ministros, aunque su presentación en el Congreso podría retrasarse una semana, pendiente de la Mesa. Fuentes de Junts anticipan un voto en contra: «Con toda probabilidad, derribarán esa senda de estabilidad», lo que obligaría a una nueva propuesta y dilataría los presupuestos.
Carles Puigdemont ya ha anunciado que no apoyará las cuentas de 2026, confirmando la ruptura tras el varapalo judicial a la amnistía. En el PSOE, hay dudas internas: un alto cargo resume el sentir: «No creo ni que él lo tenga decidido. Siempre aspiras a que pasen cosas que cambien la situación». Moncloa opta por «surfear» obstáculos, activando el Consejo de Ministros y centrándose en efemérides como el 50 aniversario de la muerte de Franco o el Día de la Constitución.
Pendientes urgentes: presupuestos y decretos en la cuerda floja
- Presupuestos 2026: Avanzan pese a las bajas expectativas de aprobación. Sin el techo de gasto, se recurriría al de 2023, un escenario que tensionaría la legislatura.
- Iniciativas pendientes: Solo la Ley de Atención al Cliente queda para aprobación final, improbable en plazo. Dos decretos necesitan ratificación inmediata: prórroga de ayudas por DANA y cobertura para ELA.
- Estrategia comunicativa: El Gobierno prioriza temas como la causa palestina o el aborto para movilizar al electorado progresista, mientras negocia en la sombra con posibles aliados.
Implicaciones: ¿tiempo comprado o burbuja a punto de estallar?
Esta táctica dilata el choque frontal con Junts, pero un fracaso en el techo de gasto podría precipitar una crisis legislatura. Fuentes socialistas ven en las elecciones extremeñas o cambios externos una «ventana» para renegociar, aunque el enfriamiento independentista complica el equilibrio de la investidura. En redes, #RupturaJuntsPSOE acumula debates sobre la estabilidad de Sánchez.






