Fernando López Miras ha expuesto desde Madrid una visión integral de país que pivota sobre tres pilares fundamentales: gestión eficiente, igualdad territorial y cohesión social. El dirigente murciano ha aprovechado el escenario madrileño para presentar lo que considera una alternativa sólida al actual modelo de gobernanza, poniendo especial énfasis en los retos que enfrenta el sistema autonómico español.
El primer pilar de su propuesta se centra en la gestión como elemento diferenciador de la acción política. López Miras defiende que la eficacia administrativa y la transparencia en la toma de decisiones deben constituir el núcleo de cualquier proyecto político serio. Esta perspectiva responde a una demanda ciudadana creciente de resultados tangibles frente a los debates ideológicos, especialmente en un contexto donde las administraciones públicas enfrentan desafíos complejos que requieren soluciones pragmáticas y medibles.
La igualdad territorial emerge como el segundo eje de su planteamiento, un aspecto particularmente sensible en el actual debate sobre la financiación autonómica. El presidente murciano ha puesto sobre la mesa las desigualdades existentes entre territorios, señalando que cualquier reforma del sistema debe garantizar que todas las comunidades autónomas dispongan de recursos suficientes para ofrecer servicios públicos de calidad. Esta posición cobra especial relevancia en el contexto de las negociaciones sobre el nuevo modelo de financiación, un tema que lleva años enquistado y que genera tensiones constantes entre el Gobierno central y las autonomías.
El agua como elemento estratégico
Uno de los aspectos más destacados de la intervención ha sido la referencia específica al trasvase Tajo-Segura, una infraestructura vital para el desarrollo económico y social del sureste español. López Miras ha advertido sobre la necesidad de garantizar la sostenibilidad de esta obra hidráulica, que no solo abastece a la Región de Murcia, sino que también es fundamental para provincias como Alicante y Almería. La gestión del agua se presenta así como un elemento indisociable de cualquier proyecto de país, especialmente en un contexto de cambio climático que hace más escasos los recursos hídricos.
El trasvase se convierte, bajo esta óptica, en un test de la capacidad del Estado para gestionar eficientemente los recursos naturales y garantizar el desarrollo equilibrado del territorio. Las amenazas recurrentes sobre su futuro no solo afectan a la agricultura y la industria de las zonas receptoras, sino que ponen en cuestión principios fundamentales como la solidaridad territorial y la planificación hidrológica a largo plazo.
Una propuesta de alcance nacional
La estrategia de López Miras trasciende el ámbito autonómico para presentarse como una alternativa viable a nivel nacional. Su enfoque en la gestión eficaz busca diferenciarse tanto de los planteamientos más ideologizados como de las propuestas populistas, apostando por un pragmatismo que ponga los resultados por encima de las etiquetas políticas. Esta posición puede resultar atractiva para un electorado cada vez más desencantado con la polarización y más interesado en soluciones concretas a problemas reales.
El momento elegido para presentar estas ideas no es casual. España se encuentra en una encrucijada política y territorial que requiere respuestas innovadoras y consensuadas. Los desafíos de la financiación autonómica, la gestión de recursos naturales escasos como el agua, y la necesidad de mantener la cohesión territorial en un contexto de creciente fragmentación política, configuran un escenario complejo que demanda liderazgos capaces de construir puentes y generar soluciones duraderas.






