Análisis de Baobabs Mausoleum Grindhouse Edition

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Juego disponible en formato físico y digital para Nintendo Switch.

Los juegos experimentales siempre son bienvenidos en un panorama bastante repetitivo. Con su primer episodio lanzado en 2017, la serie Baobabs Mausoleum trajo algunas ideas realmente buenas que funcionan por separado, pero nunca pensamos que funcionasen tan bien juntas. El juego está dividido en 3 episodios al cuál mas loco y extraño. Si bien el primer episodio es posiblemente el mejor, los tres episodios tienen un encanto único gracias a su estética e historia ” a lo Twin Peaks”. Gracias a Tesura Games, Zerouno Games y Celery Emblem (Jacob Jazz) podemos disfrutar en formato físico y digital de Baobabs Mausoleum Trilogy Grindhouse Edition. La edición coleccionista trae lo siguiente: los tres episodios en un solo juego, mapa antiguo (5000 acres de horror), guía turística de Flamingo´s Creek, juego de cartas exclusiva “90´s Drugstore Crimes”, pin de Watracio, set de postales regionales, set de pegatinas en 8 bits y una caja coleccionista.

La historia de los tres episodios está interconectada, de ahí la decisión de compilarlos para Grindhouse Edition. Dicha historia gira en torno a Watracio Walpurgis, una berenjena vampiro que trabaja como agente del FBI y que, tras estrellarse su coche contra un árbol, se encuentra varado cerca del pueblo de Flamingo’s Creek. El juego mezcla juegos como Monkey Island, The Legend of Zelda: Link´s Awakening DX, con Twin Peaks y Bob Esponja (LOCURÓN TOTAL).

Durante el Ep.1: Ovnifagos Don’t Eat Flamingos, la historia se centra en Watracio tratando de llegar a la ciudad. A medida que avanza el juego, sigue encontrándose con más problemas que le impiden llegar a la ciudad, por ejemplo jugando al escondite con cuatro castores o con una señora que nos quiere asesinar porque hemos sacado el cartucho de un videojuego que tenía escondido para que su marido no jugase todo el día a la consola.

El juego está lleno de personajes extravagantes y únicos, tanto en sus diálogos como en su apariencia. No hay dos de ellos iguales, cada uno tiene una personalidad muy marcada y claramente distinta. Debido a los pocos personajes que se introducen en el tercer episodio, el segundo es probablemente el que tiene la mayor cantidad de personajes. Hay momentos donde pasaremos de una vista cenital a primera persona con unas gafas 3D de los años 80-90, algo que le sienta genial a la variedad de situaciones que tiene el videojuego.

Por ejemplo, hay un momento donde tendremos que pelear como si de un RPG se tratase, atacando uno primero y después el enemigo, o deberemos de lanzarle un dardo tranquilizante a un bigfoot que está posado en la cima de un árbol donde crecen… ¿sardinas?. Como podéis leer, en Baobabs Mausoleum todo es posible.

Al final del episodio, Daphne Trujillo, una camarera local por la que Watracio se ha enamorado, es secuestrada. Este evento lidera la trama de los dos episodios restantes, ya que Watracio intenta rastrearla en una búsqueda que lo llevará a recorres sitios muy peculiares.

La estética del juego juega un papel importante. Con su look de los 90 combinados con diseños espeluznantes para los personajes y entornos, se destaca claramente. A veces, las ilustraciones pueden parecer simples y hay muchos activos reutilizados, pero de ninguna manera empobrece la experiencia.

Los tres episodios (Ep.1: Ovnifagos Don’t Eat Flamingos, Ep.2: 1313 Barnabas Dead End Drive y Ep.3: Un Pato en Muertoburgo), implica a Watracio mirando alrededor de un área en busca de un elemento para avanzar, ya sea una llave, una sardina o una escopeta. Estos rompecabezas son bastante fáciles y lineales, aunque algunos pueden ser un poco más difíciles debido al tamaño del área y/o la mecánica involucrada.

Sorprendentemente, Baobabs Mausoleum Ep.2: 1313 Barnabas Dead End Drive altera la fórmula al presentar un mundo abierto donde el jugador puede ir a cualquier área de la ciudad en cualquier momento. Lamentablemente, este episodio también incluye algunas de las peores mecánicas de las tres y donde la calidad cae.

Estas mecánicas son principalmente un ciclo de noche/día basado en el reloj de la consola, bloqueando la progresión en tiempo tiempo real. Esto nunca se explica, lo que deja a los jugadores resolverlo por sí mismos (si vas al hotel a dormir, puede ser que os ayude). Este ciclo es básicamente irrelevante, todos los elementos de progresión, menos un par de ellos, aparecen por la noche.

También hay algunas otras mecánicas nuevas, como la capacidad de correr o un nuevo tipo de proyectil que casi no tiene uso. También se agrega un inventario de múltiples ranuras, aunque básicamente es necesario para que funcione la exploración abierta.

Baobabs Mausoleum Ep.3: Un Pato en Muertoburgo es un regreso a la fórmula del primer episodio, volviendo a los rompecabezas lineales en lugar de un mundo abierto. Posiblemente es el más corto de los tres episodios, conservando algunas mecánicas introducidas del segundo episodio. Los acertijos también son más sencillos, algo que dependiendo del jugador, puede ser bueno o malo. Todos los diálogos vienen en castellano, por lo que será muy fácil seguir la historia del juego.

También vale la pena mencionar la duración del juego, que asciende alrededor de 6 horas, o 2 horas (aproximadamente, unos más que otros) por episodio. La búsqueda de logros o algunos de los acertijos pueden retrasar a los jugadores, pero este es generalmente el tiempo de finalización, siendo el segundo episodio el más largo de los tres.

El diseño de sonido presenta una banda sonora increíble con mucha variación en general, aunque se vuelve algo repetitiva. También hay SFX bastante extravagantes que van desde eructos hasta charlatanes; donde la extrañeza de estos sonidos suma en la experiencia. Como curiosidad, podremos jugar el juego con un filtro de películas de VHS, como si estuviéramos viendo una película en una vieja tele de tubo.

CONCLUSIÓN:

Baobabs Mausoleum Grindhouse Edition es una arriesgada “ida de olla”, donde todo lo que pensamos que no puede funcionar en conjunto en un videojuego, aquí funciona bien relativamente. La historia no se nos quedará grabada a fuego en nuestra mente, pero sigue siendo bastante divertida, y la banda sonora es definitivamente lo más destacado. El estilo visual del juego es bastante curiosos y arriesgado por la combinación de elementos que junta, pero eso puede funcionar en su contra, ya que no se centra en ninguna de ellas en particular. Aún así, Baobabs Mausoleum Grindhouse Edition es un juego arriesgado y donde se demuestra que la creatividad de Jacob Jazz juega en otra liga distinta: ¿por qué debemos clasificar a un juego en un género determinado cuando los podemos combinar todos?. Bienvenido a Flamingo´s Creek: población 64.

Hemos realizado el análisis gracias a un código proporcionado por Tesura Games.

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