El consumo de cemento se paraliza como antesala a la crisis económica que se avecina

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Uno de los indicadores adelantados más relevantes para tomarle el pulso al sector de la construcción es el consumo de cemento. A lo largo del primer semestre del curso pasado, su consumo experimentó una subida interanual superior al 10%. Sin embargo, entre julio y diciembre se produjo un desplome en dicha tasa de crecimiento, que se estancó en torno al 0% y no registró avance alguno en relación con 2018. Así lo ha confirmado la Agrupación de Fabricantes de Cemento de España, en un boletín de reciente publicación.

Otra cifra que nos permite hacer un seguimiento adelantado al comportamiento de la construcción es el número de ocupados del sector. La semana pasada conocíamos la Encuesta de Población Activa del cuarto trimestre de 2019, según la cual apenas se han creado 4.000 empleos en dicha rama de actividad durante el último año.

Por comparación, la construcción dejó una mejora equivalente a 136.200 nuevos ocupados entre los últimos trimestres de 2017 y 2018, mientras que la mejora entre 2016 y 2017 fue de 64.400 y la evolución de 2015 a 2016 dejó un saldo favorable de 20.800. De hecho, los datos interanuales han sido positivos desde el periodo 2013-2014, de modo que preocupa, y mucho, lo ocurrido el año pasado.

Si atendemos a la evolución del PIB de la construcción a precios de mercado, vemos que su variación anual en el cuarto trimestre del año y ajustada por estacionalidad y calendario avanzó al 8% en 2017 y 2018, pero en 2019 se produjo un aumento mucho más bajo, de apenas un 4,3%. Medido en variación trimestral, la evolución entre octubre y diciembre del pasado año dejó un descenso del 0,5%.

Lo mismo ocurre cuando analizamos la inversión en el sector de la construcción. De nuevo, los datos del cuarto trimestre del año apuntan a un crecimiento interanual del 8% en 2017 y del 12% en 2018, frente a un aumento mucho menor del 2% en 2019, todo en datos ajustados por estacionalidad y calendario. En términos trimestrales, el dato para octubre, noviembre y diciembre de 2019 apuntó un magro aumento del 0,1%.

Si se tiene en cuenta la contribución al PIB del sector también podemos ver que se ha producido un franco deterioro en el segundo semestre del curso pasado. En 2018, el conjunto del ejercicio se movió en tasas comprendidas entre el 5% y el 6%. Sin embargo, en 2019 vemos que cada trimestre ha sido peor que el anterior: 6% en el primero, 4% en el segundo, 2% en el tercero y -1% en el cuarto.

Y lo mismo ocurre cuando ponemos el foco en los permisos de construcción concedidos a los promotores y empresarios del sector. El mes de noviembre se cerró con 7.000 nuevos visados, frente a los 9.000 del mismo mes del año anterior. No solo eso: el total de nuevas obras iniciadas se situará tímidamente por encima de las 100.000, lo que supone un magro aumento interanual que se queda muy lejos del crecimiento observado en los años anteriores, cuando los visados subían a tasas cercanas al 25%.

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