Corrupción en Benidorm: “Del Caso Torres Club Médico….¡ni caso!”

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Y el caso no es moco de pavo, ni tan siquiera harina de otro costal. Eso sí, no hay “afotos”, no hay reportajes, ni autobombo, hay… un olor a caca, a deposición, a mierda,  que alimenta… en todos los sentidos; este caso en tres palabras: ¡No huele bien! Así que he decidido airearlo, difundirlo para ver si con la  dilución consigo respirar un sano, lozano, agradable y cómodo ambiente al que tengo derecho, atmósfera limpia por la que llevo años luchando sin haber conseguido purificarla y devolverla a su primitivo estado natural.

Hace años dos licenciados en medicina, crearon una promotora de viviendas y junto al cementerio Virgen del Sufragio levantaron la estructura de cuatro torres. Su situación y sobre todo su precio y condiciones de pago les propició un buen negocio y decidieron construir otras tres torres al final de la Av. Nicaragua, en terrenos situados junto a la línea férrea del “trenet”, zona que está prevista como residencial para viviendas unifamiliares sobre parcelas de unos 1000 m² y una sola altura. Desconozco como se consiguió modificar el plan urbanístico, pero ya sabemos que la especulación hace milagros y tal vez este sea un claro ejemplo del prodigio urbanístico .

Imagen aérea de las tres torres de apartamentos en la zona alta de la Avenida de Nicaragua en Benidorm, tema de este artículo (Google Maps)

Toda el área comprendida entre el Colegio Miguel Hernández y las citadas torres Club Médico carecía de red de alcantarillado, hasta que una ley de la Consellería de Sanidad obligó al Ayuntamiento a crearla y a los propietarios afectados a sellar sus fosas sépticas y conectarse a la red. Así lo hicimos, pero las Torres Club Médico V, VI y VII no anularon su fosa, la emplearon como depósito regulador de sus aguas residuales, bombeando los excesos a la red periódicamente. Curiosamente los bajos 2 y 3 de la Torre  V, vieron modificado su uso de vivienda a uso industrial, no se de que forma, y se convirtió en Sala de Despiece de productos cárnicos, por la gracia de Dios, bajo el nombre de Industrias Cárnicas Abellán Juliá, S.L., convirtiendo así una zona residencial en industrial sin la calificación de Polígono. Ello dio pie a que años mas tarde una industria hotelera, con similar gracia, ocupara una gran parcela en la zona bajo el nombre de Apartamentos  Turísticos Terra Alta en los que cualquier parecido con una industria hotelera es mera coincidencia. De tal forma nos encontramos con que no existe de derecho el Polígono Industrial Nicaragua, pero si existe de hecho y algunos amiguetes se han evitado todo el papeleo de calificaciones, impactos ambientales y demás zarandajas administrativas. El que tiene un amigo tiene un tesoro, ya se sabe, y si el amigo está en el Ayuntamiento y gracias a él, tengo el tesoro a mi nombre ¿qué más puedo pedir?…

A lo que vamos, el pasado mes durante la visita de la concejal de Participación Ciudadana y del concejal José Ramón González Zárate, comentamos los pestilentes olores que emanan de la fosa séptica de las tres Torres Club Médico, que han sido objeto de un contencioso administrativo entre el Ayuntamiento y la Comunidad de Propietarios, con sentencia condenatoria favorable al Ayuntamiento; del caso nos dijo no tenía noticia alguna. Le informé al día siguiente por escrito y… hasta la fecha. ¡Ni caso del caso! Y hay algo mas, si el lector circula por los alrededores del Geriátrico tendrá ocasión de “aromatizarse” a la nicaragüense y preguntarse ¿acaso este establecimiento de la Generalitat Valenciana no está conectado al alcantarillado?… Aquí paz y allí gloria. Aquí hedor insoportable y allí Polígono Industrial. Aquí vecinos a punto de la histeria y allí amiguetes… y así vamos, a la japonesa, con mascarilla sanitaria y polución por todo lo alto… y no lo entiendo, porque llevo 60 años viviendo en Benidorm, soy bueno, estoy censado, tengo servicio de agua, gas y electricidad, mi alarma conectada a la Policía, pago mis impuestos de circulación, alcantarillado, vado e IBI, tengo mi seguro de Responsabilidad Civil, llevo a diario mis residuos sólidos urbanos a un sucio contenedor lleno de restos de poda hasta los bordes (con perdón)… soporto estoicamente los carriles bici, los eventos veraniegos, las obras, la falta de Policía Local, la corrupción política localizada, el calor veraniego y el frio invernal… ¿y no puedo respirar decentemente? ¿he de pagar para poder respirar el aire sin los gases contaminantes de las aguas residuales del Polígono Industrial Nicaragua?…

José Antonio Corachán Marzal es un brillante columnista experto y diplomado en anticorrupción (foto: Antonio Zarco)

Pues bien, estoy dispuesto a pagar lo que sea menester, aunque tenga que acudir a la financiación bancaria, al préstamo, a la usura, a la venta de mis bienes o a la mendicidad,  pero si tengo el mínimo derecho a respirar en mi casa de la Av. de Nicaragua, ¡exijo mi derecho a respirar aire puro (ya lo mezclaré con humo de tabaco a mi gusto)!. La verdad es que ando un poco despistadillo, porque no se a quién acudir para exponer mi exigencia. En su día acudí a D. José Ramón pensando, tonto de mí, que como concejal del Ayuntamiento, si supo subirse el sueldo un 12 % al comienzo de la legislatura sería para dar mejor atención a los vecinos censados como yo, pero visto lo anterior me pregunto ¿habrá cambiado de Ayuntamiento? ¿será esa la razón por la que no me hace ni caso?.

José Antonio Corachán Marzal

Diplomado en Anticorrupción

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