Benidorm, 4.500 días sin Centro Cultural…..

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Lo que estamos viendo con el trato de la casta política con el Centro Cultural de Benidorm, ese que ni está ni se le espera por mucho que digan ahora de reiniciar las obras, empieza a hacernos creer que todos los políticos, desde todos los colores y ámbitos, mienten a todo un pueblo sin darse cuenta que transcurridos cuatro mil cuatrocientos setenta y cuatro dáis desde la colocación de su primera piedra, alguien tiene que asumir responsabilidades. Alguien tiene que irse a su casa, alguien o algunos no pueden seguir prometiendo nada porque ya han demostrado bastante incapacidad como para tener que seguir soportando más mentiras.

Decía el poeta Vasconcelos que “la cultura engendra progreso y sin ella no cabe exigir de los pueblos ninguna conducta moral”. Lo dijo este poeta latino hace más de dos mil años, pero también lo decimos en 2019 otros, sin quitar ni poner una tilde o una coma a esa frase. Es una vergüenza que doce años y pico después de producirse las imágenes que ven Ustedes en la foto de este comentario, Benidorm siga sin tener finalizado su punto de encuentro del arte, educación y cultura. Pero es mucho más vergonzante que durante todo este tiempo hayamos tenido sentados en el Salón de Plenos del Ayuntamiento a personas que siguen cobrando de la sopaboba, y todavía pretenden continuar pese a sus continuos y sonoros fracasos.

La noticia de un retraso más hace ahora doce meses, no nuevo, sino uno más en la continuidad de las obras debió provocar, al menos, que todo aquel concejal que estuvo presente en este paripé durante todos estos años, se hubiesen ido a su casa y dejen paso a savia nueva que sí sepa negociar la finalización de unas obras a las que algunos turistas fieles a Benidorm denominan como “la Sagrada Familia benidormense”. Lo vieron iniciarse a principios de siglo, y quienes vuelven a Benidorm de forma rutinaria, siguen contemplando el monumento a la incultura en una ciudad plagada de inútiles dentro del Ayuntamiento.

Durante la pasada legislatura hemos visto filtraciones interesadas del alcalde popular Toni Pérez del “retraso” ante la prensa del régimen. Como todo fracasado, que lo es, nunca admitirá su irresponsabilidad en esta causa, culpando a Ximo Puig del asunto, el socialista que prometió en 2015 acabar unas obras que ni están ni se las esperan. Nunca le escuchamos al siniestro alcalde de Benidorm decir lo mismo ni atacar un ápice a quien vemos con la paleta en la mano, el ínclito Camps, ni de Fabra. Pero eso quizás es lo menos importante, ya que Benidorm está en manos de un analfabeto y pueblerino, a quien poco o nada le interesa la cultura, de ahí su nulo interés por acabar esta obra que acapararía con una buena programación a un turismo de diferentes rangos al que vemos hoy en día por las calles de la ciudad.

El entonces presidente y Molt Honorable Francisco Camps fue el encargado de colocar la primera piedra en Benidorm el 29 de marzo de 2007. Foto: Pepe Martín

Miren amigos, cuando uno repasa las barbaridades que se han llegado a decir sobre este edificio y otros de rango cultural de la ciudad, encontramos con propuestas como ubicar un Corte Inglés en este futurible Centro Cultural en la Avenida de Europa, o montar un Zara en el Museo Boca del Calvari en el Paseo de la Carretera. Esas han sido las luces de algunos mandamases de la política de Benidorm, tanto del PP como del PSOE, partidos donde la cultura ha dejado mucho que desear a lo largo de la historia democrática de la ciudad.

Y por si fuera poco, ante este caos, en la pasada legislatura desde Ciudadanos salieron como siempre, a la caza y captura con una nota de prensa, firmada por el edil Eugenio García, pidiendo explicaciones sobre este caso y exigiendo el cumplimiento de los plazos en la finalización de las obras tanto a los populares locales como a los del tripartito en Valencia.

Al edil de C´s se le olvidó siempre que sacó este asunto a colación que antes de exigir explicaciones, él debe otro tanto al pueblo de Benidorm, que sigue sin saber por qué él regentó sin licencia de apertura un Burguer King junto al “Cementeri Vell” entre 2008 y 2016, en una parcela supuestamente pública de la que se vendió parte a un hotel colindante, cuyo acto mercantil no consta ni en escrituras ni en registros, ni aparecen los más de 9.000.000 de pesetas que se pagaron por ella

Aquí ya no nos valen excusas, porque justificar lo injustificables sólo conlleva que quienes no admitimos más mentiras, pidamos dimisiones y exijamos que nos dejen en paz, que se marchen y dejen paso a gente capaz de negociar aquí, allá y acullá lo que haga falta por el bien de Benidorm. Lo demás es, sencillamente, basura.

Imagen de archivo de la vergonzante imagen que ha ofrecido desde 2009 la obra prometida por todos los políticos locales y de la Generalitat. Foto: Pepe Martín

Eso sí, esta gente dice ahora que un montón de empresas optan a maquillar el esqueleto de hormigón por importe de doce millones de euros. No sé por qué parece que vamos camino de otras elecciones y aquí ya empiezan a lanzar al pueblo aquellas promesas que llevan estirando más de una década a base de mentiras y más mentiras. Y como sabemos todos, se coge antes a un mentiroso que a un cojo. Aquí, desgraciadamente, debemos hacer uso del plural. Son muchos golfos, demasiados. Benidorm no merece a esta miseria política a nivel local. Ver para creer.

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