Ciudadanos acepta la foto con Vox pero rechaza cualquier negociación

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Tímido acercamiento en el centro-derecha. José Manuel Villegas, secretario general de Ciudadanos (Cs), contempló ayer por primera vez la posibilidad de sentarse a hablar con Vox, formación con la que los liberales mantienen diferencias evidentes. El número dos de Albert Rivera aceptó sacarse la foto con Vox, pero advirtió a Santiago Abascal de que no abrirán una negociación de igual a igual con su partido.

Los acuerdos programáticos y los gobiernos de coalición solo se discutirán con el PP o, «como mucho», con socialistas «disidentes» en casos muy concretos. Después de que el lunes Inés Arrimadas dejase la puerta abierta a todo, incluso a la entrada de Vox en los ejecutivos autonómicos —dijo que se iba a analizar «caso por caso», el secretario general de Cs salió a la palestra al día siguiente para garantizar que no habrá gobiernos entre el PP, Cs y Vox.

«No contemplamos tripartitos», insistió ayer Villegas, que explicó que a su partido no le incomoda «la imagen sentado» con Vox. «Lo importante no es la foto -aseveró-, sino con quién se negocian los contenidos de los programas y las composiciones de gobierno». Fuentes del partido dibujaron un escenario muy similar al que se vivió en diciembre en Andalucía, en el que Vox lanzó un órdago y después terminó apoyando la investidura de Juanma Moreno con un documento firmado solo con los populares que «no está en ninguna parte».

Las condiciones de Abascal

Estas fuentes apuntan que si se hacen la foto con Vox, será para explicarles de primera mano cuál es el acuerdo al que han llegado con el PP en cada territorio —que hablará de protección de familias, bajada de impuestos y unidad de España—. En cualquier caso, matizan, no aceptarán condiciones de Vox. Y, por el momento, en Vox no aceptan los requisitos de Cs. «¿Os valdría con la fotografía?», preguntó ayer una periodista a un miembro del equipo negociador de Vox. «No, queremos un acuerdo a tres», replicó éste tajante. Desde la dirección aseguran que no quieren repetir «el trágala» que a su juicio ha sido la fórmula andaluza.

El Comité Ejecutivo Nacional de Vox, máximo órgano del partido, acordó el jueves que todas las formaciones que quieran su apoyo tendrán que sentarse con ellos a negociar como «condición indispensable». Este mensaje no es nuevo, pero refuerza la postura de la formación. El propio Abascal amenazó el miércoles con bloquear gobiernos de PP y Cs si no se sientan con ellos: «Será absolutamente imposible apoyar un gobierno de quien ni siquiera se quiere sentar a hablar con Vox».

Dentro de la estrategia de pactos de Vox también está demandar la entrada en «algunos» gobiernos municipales y autonómicos con PP y Cs. «Pediremos entrar en casos puntuales», aseguran fuentes del partido, que expresan que no pretenden pedir presidentes ni alcaldes donde no les corresponde, pero sí una representación «proporcional». Vox es llave para conformar mayorías de derecha en la Comunidad de Madrid, la Región de Murcia y Aragón, y en grandes capitales como Madrid, Badajoz, Santander o Zaragoza.

El portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, aseguró ayer durante una rueda de prensa que «sería razonable entrar en los gobiernos del Ayuntamiento y la Comunidad» de Madrid. De hecho, fuentes de la formación explican que será una de las condiciones que pongan sobre la mesa. Sin embargo, las mismas fuentes también admiten que no se contempla bloquear un gobierno de derechas en Madrid si finalmente no se les permiten formar parte del ejecutivo. «La única línea roja es que nos permitan sentarnos a negociar», insistió el portavoz. En el partido no descartan apoyar un acuerdo programático desde fuera si han formado parte de la negociación previa, pero eso sí: tendrá que estar firmado por los tres grupos.

Génova no valora

Desde Génova prefieren no valorar la nueva postura de Cs con respecto a Vox e insisten en que su objetivo es trasladar el «modelo andaluz» a aquellos territorios donde sea posible replicarlo. Anteayer, Javier Maroto, vicesecretario de Organización de los populares, pidió a Cs que al menos se siente en la misma mesa que Vox porque negociar no implica «asumir los postulados del otro». El anuncio de Villegas parece ir en esa dirección.

Lo que está claro es que PP y Cs llevarán el peso negociador. Villegas y Teodoro García Egea, su homólogo en el PP, ya han quedado en reunirse la semana que viene para fijar sus posiciones. Desde Cs, por el contrario, apuntan a que una reunión similar con José Luis Ábalos es «muy difícil», más si cabe tras la voluntad del PSN de negociar con los nacionalistas. En el PP también trasladan que su objetivo en Navarra pasa por no depender de EH Bildu.

Con respecto al rechazo del Partido Aragonés (PAR) a un acuerdo con PP, Cs y Vox en Aragón, en Génova no tiran la toalla. «Es muy pronto», dicen las fuentes consultadas por ABC, y añaden que «el PP va a trabajar también allí» para reeditar el modelo andaluz. Misma postura fijan en Cs, que abordará esta situación en su Comité Ejecutivo del lunes, aunque ven opciones de que el PAR aún cambie de idea.

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