Análisis de RESIDENT EVIL REQUIEM

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Juego disponible en formato digital para PlayStation 5, Xbox Series, Nintendo Switch 2 y PC.

Disponible en formato físico para PlayStation 5, Xbox Series y Nintendo Switch 2.

La saga Resident Evil lleva tres décadas redefiniendo el terror. Desde los pasillos claustrofóbicos del primer Resident Evil hasta la revolución en primera persona de Resident Evil 7: Biohazard, la franquicia de Capcom ha sabido reinventarse sin perder su identidad. Resident Evil Requiem representa una nueva etapa: no solo es otra entrega numerada, es una declaración de intenciones. Una obra que juega con la nostalgia, pero que también intenta cerrar heridas narrativas y abrir otras nuevas. Y, sobre todo, una experiencia que vuelve a poner el foco en lo que hizo grande a la saga: el miedo.

Tras la espectacularidad de Resident Evil Village y el éxito de los remakes como Resident Evil 4 Remake, Capcom parecía tener dos caminos claros: acción cinematográfica o terror psicológico.
Requiem elige el segundo. Desde sus primeros compases, el juego apuesta por un ritmo más pausado, más opresivo, donde la vulnerabilidad del jugador vuelve a ser el eje central. No estamos ante un festival de balas ni ante una montaña rusa constante, aquí la tensión se cocina a fuego lento.

Un regreso al horror puro: duelo, memoria y consecuencias

Sin entrar en spoilers profundos, Resident Evil Requiem se construye sobre el concepto de que todo acto tiene consecuencias. Las decisiones, los errores y las catástrofes biológicas del pasado pesan ahora más que nunca.

Como ocurría en las primeras entregas, controlamos a dos personajes: Grace Ashcroft, analista de inteligencia del FBI e hija de Alyssa Ashcroft, sobreviviente del desastre de Raccoon City y personaje jugable de Resident Evil: Outbreak y Resident Evil: Outbreak File 2. Pero también vuelve nuestro novato favorito: Leon S. Kennedy, ahora como agente veterano de la DSO que se dedican a combatir el bioterrorismo y donde lo mandan a investigar unas muertes en el Medio Oeste.

Tan pronto iniciamos el juego, te recomiendo jugar todas las secciones de Grace en primera persona, es la mejor manera de experimentar el horrible viaje de nuestra analista del FBI. En cierto modo, se juega igual que pudimos hacer con Ethan en Resident Evil 7 y Village, lo que intensifica el terror y genera algunos de los momentos más tensos de la serie. Pero si eres de los que quieren jugar de la forma más tradicional podemos cambiar la vista en cualquier momento del juego, incluido con la campaña de Leon.

Las secciones de Grace no disponemos de muchas balas, y de un inventario más limitado que nos hará ir a los famosos baúles que teletransportan las cosas de uno a otro. Pero el hospital, la primera gran zona en la que jugamos, está lleno de infectados. Sin embargo, estos no son zombis normales como hemos conocido en la franquicia, ya que algunos conservan el comportamientos de su vida anterior antes de la infección, lo que les da una rutina más establecida donde le dificulta las cosas a Grace.

Grace descubre una forma de crear objetos con sangre infectada, lo que te anima no solo a derrotar zombis, sino también a regresar a zonas llenas de cadáveres, creando, una vez más, varias situaciones tensas.

La jugabilidad de Leon es todo lo opuesto a la de Grace. Cuando Grace apunta con su arma, sus manos tiemblan si oye acercarse a un enemigo, Leon, en cambio, es una máquina de matar y lo demuestra con sus patadas y su habilidad para usar una motosierra y otras armas que se les caen a los enemigos y podemos usar contra ellos, hacen de Leon un contrincante difícil de abatir.

Leon tiene un inventario y un arsenal mucho mayor que Grace, armado con su pistola, una escopeta o un rifle por poner algún ejemplo. A medida que avanzamos en el juego, también desbloquemos la posibilidad de comprar nuevas armas y mejoras. No llega a la cantidad de opciones que vimos en Resident Evil 4 Remake, pero Capcom lo ha sabido hacer tan bién que no serían necesarias.

Otro arma letal de Leon es su hacha, que por suerte no se rompe. Puedes usarla para parar todos los ataques que nos lancen los enemigos, atacarles o abrir armarios que no podemos abrir con Grace. Pero por el contrario, si pierde durabilidad, pero podemos afilarla y usarla de nuevo para seguir reventando zombis.

Además, algo que echamos de menos del remake de Resident Evil 2 fue que algunas de las acciones del primer personaje no afectaban realmente a la segunda partida. Aquí, de hecho, cambian las cosas. Los enemigos que no mataste con un personaje serán el problema del otro. Sin embargo, los que mataste dejarán el camino libre para nuestro siguiente protagonista.

Estética y sonido: la verdadera estrella dentro del caos


Si algo hace brillante a Resident Evil Requiem es su atmósfera. Visualmente, el motor RE Engine vuelve a demostrar por qué es uno de los mejores del mercado. La iluminación dinámica, los interiores detallados y los efectos de sombras generan una sensación constante de amenaza. Pero es el diseño sonoro el que realmente eleva la experiencia desde la implementación del sonido envolvente a pasos lejanos, susurros apenas perceptibles o puertas que crujen en el momento justo. El silencio se utiliza como arma psicológica. Por otro lado la banda sonora es contenida, casi minimalista, apareciendo solo cuando la narrativa lo necesita. Otro punto a su favor es el grandísimo doblaje que Capcom nos tiene acostumbrados, con la voz de Lorenzo Beteta otra vez en la piel de Leon.

CONCLUSIÓN:

Resident Evil Requiem no quiere ser el más espectacular, quiere ser el más significativo. Grace simboliza la generación que hereda el desastre. Leon simboliza la generación que lo combatió… y que terminó pagando el precio. Y el jugador queda justo en medio, entendiendo que el verdadero terror de esta saga nunca fueron los virus creados en los laboratorios de Umbrella… sino la incapacidad humana de aprender de sus errores. Es un juego que respira nostalgia, pero no vive de ella. Si la saga comenzó con miedo a lo desconocido, aquí el miedo nace del recuerdo.

El mejor Resident Evil desde Resident Evil 4.

Hemos realizado el análisis gracias a un código que nos ha proporcionado Plaion.

Lo bueno:

  • Atmósfera sobresaliente.
  • Diseño sonoro de altísimo nivel.
  • Regreso al survival horror más puro.
  • Campañas conectadas entre sí.

❌ Lo malo:

  • Los puzzles no son muchos ni muy elaborados.
  • Puede que a los más puristas no les termine de convencer la «aptitud conservadora» de algunos zombies.

¿Para quién es este juego?

  • Para quienes buscan una experiencia psicológica y acción a partes iguales.
  • Aquellos fans que disfrutaron la primera aventura de Leon y que en ocasiones perdieron la fe en la franquicia.
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