El boom audiovisual transforma la economía canaria
Las Islas Canarias han experimentado una revolución silenciosa pero contundente en el sector audiovisual durante 2025. Con 180 producciones cinematográficas y televisivas realizadas en el archipiélago y unos ingresos directos que alcanzaron los 432 millones de euros, las islas se han posicionado como un epicentro de la industria del entretenimiento en España. Esta cifra representa no solo un crecimiento cuantitativo respecto al año anterior, sino una auténtica transformación cualitativa del tejido económico regional.
El incremento de 30 rodajes adicionales respecto a 2024 evidencia una tendencia sostenida que va más allá de una mera coyuntura favorable. Esta expansión refleja la confluencia de varios factores estratégicos: la diversidad paisajística única del archipiélago, que permite recrear múltiples ambientaciones sin necesidad de desplazamientos costosos; un clima subtropical que garantiza condiciones de rodaje favorables durante todo el año; y una infraestructura turística consolidada que facilita el alojamiento y la logística de grandes equipos de producción.
Factores clave del éxito audiovisual canario
La competitividad de Canarias como destino audiovisual se sustenta en ventajas comparativas difíciles de replicar. La cercanía geográfica a África permite ambientar producciones en escenarios desérticos y exóticos sin los costes y complicaciones logísticas que implicaría rodar en el continente africano. Simultáneamente, la diversidad geológica de las islas ofrece desde paisajes volcánicos únicos hasta bosques de laurisilva, playas atlánticas y formaciones rocosas espectaculares.
El marco regulatorio también ha jugado un papel determinante en este crecimiento. Las políticas de incentivos fiscales específicas para producciones audiovisuales, combinadas con la agilidad administrativa de las instituciones locales, han creado un entorno propicio para la inversión internacional. Además, el desarrollo de una red de profesionales locales especializados en servicios audiovisuales ha reducido la dependencia de equipos externos, optimizando costes y tiempos de producción.
Impacto económico y social transformador
El efecto multiplicador de la actividad audiovisual trasciende los ingresos directos declarados. Cada euro invertido en producciones cinematográficas genera un impacto indirecto en sectores como la hostelería, el transporte, la restauración y los servicios técnicos especializados. Este fenómeno ha propiciado la aparición de nuevos nichos profesionales y la reconversión de trabajadores hacia actividades de mayor valor añadido.
La proyección internacional que obtienen las islas a través de estas producciones constituye, además, una forma de promoción turística de valor incalculable. Cada serie o película rodada en Canarias actúa como embajador visual del destino, atrayendo posteriormente a visitantes motivados por reconocer los escenarios que vieron en pantalla. Este turismo cinematográfico representa una modalidad emergente con gran potencial de crecimiento.
Perspectivas de consolidación y crecimiento futuro
La duplicación de los ingresos audiovisuales en un solo año plantea expectativas optimistas pero también desafíos importantes. La sostenibilidad de este crecimiento requerirá inversiones continuas en infraestructura especializada, formación de profesionales locales y diversificación de los tipos de producciones atraídas. El riesgo de saturación de localizaciones emblemáticas y el impacto medioambiental de rodajes intensivos son aspectos que demandarán una gestión equilibrada entre crecimiento económico y preservación del patrimonio natural que constituye, precisamente, el principal activo de esta industria en las islas.






